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Por Carolina Masci

¿Pueden los niños y jóvenes ser agentes activos en los programas de promoción de la lectura y no únicamente sus destinatarios? Bettina Neu, biblióloga y promotora cultural alemana, está convencida de que es así. Bettina es coordinadora del programa Literanautas por todos lados, un proyecto “de jóvenes para jóvenes” que lleva adelante el Círculo de Literatura Juvenil alemán y que tiene como objetivo que adolescentes lectores diseñen y desarrollen ellos mismos estrategias de fomento de la lectura dirigidas a otros adolescentes y niños. La premisa detrás del programa es que, si la promoción de la lectura llega a los jóvenes de mano de otros jóvenes (y no de los adultos), la invitación a leer es más atractiva.

Invitada por el Goethe Institut en el marco del ciclo Bibliotecas siglo XXI, Bettina estuvo en Buenos Aires en septiembre pasado dictando workshops de promoción de lectura y conversó con Latinlab.

Bettina Neu

 ¿Cuál es el espíritu del programa Literanautas por todos lados?

El objetivo del programa  es la promoción de la lectura en los niños y jóvenes y la idea es que los jóvenes mismos se vayan convirtiendo en embajadores de la lectura para otros niños  y jóvenes. La idea es darles la posibilidad a ellos mismos de que desarrollen sus ideas, sus propios proyectos vinculados al libro, y que los apliquen en un ámbito en el que puedan dirigirse a chicos más jóvenes o algunos de su misma edad.

En Alemania existe un programa de promoción estatal del Ministerio de Cultura que se llama “La cultura fortalece” y que pone a disposición 230 millones de euros a lo largo de 5 años para programas de formación cultural. Es el programa de fomento más grande desde hace muchos años. Este programa apunta al teatro, al cine, al arte en general y nosotros somos una de 30 instituciones beneficiarias. En nuestro caso, trabajamos con la promoción de la literatura para niños y jóvenes que están alejados del mundo de la lectura y tratamos de que su interés en los libros se vaya incrementando.

Para esto, apuntamos a que jóvenes  entre 11 y 18 años a los que les guste leer, y que en general vienen de familias más privilegiadas culturalmente, desarrollen proyectos para acercar a otros jóvenes y niños a partir de los 6 años que no están tan familiarizados con la lectura.

¿Qué sentís que cambia en la predisposición de los chicos y jóvenes a la lectura cuando son otros jóvenes los que la promueven y no los adultos?

En general resultan más motivados por que las ideas y propuestas surgen de personas de su misma edad y no de maestros, profesores, pedagogos. Nosotros preguntamos a estos jóvenes promotores qué actividades les gustaría realizar y entonces los temas mismos ya vienen de los jóvenes. Esto no significa que no haya presencia de adultos, suele haber artistas, pedagogos de los medios y otros adultos que ayudan a implementar los proyectos. Pero los jóvenes se sienten muy involucrados por el hecho de que están en contacto con otros de su misma edad.

Se van viendo cambios en todos los involucrados. Los jóvenes promotores van aprendiendo a tomar decisiones, a tomar responsabilidades, a tener más confianza en ellos mismos, desarrollan nuevas competencias que tienen que ver con el trato con el otro, y después de un evento o actividad siempre salen muy orgullosos y esto hace que ellos se manejen de una manera diferente por la vida.

Y con respecto a los destinatarios, se puede decir que en circunstancias normales  ellos no participarían de un proyecto de literatura. Si por ejemplo viniera la bibliotecaria y les propusiera leer, probablemente no les despertaría interés. En cambio, en este caso, se da de manera distinta porque muchas veces los jóvenes que organizan las actividades y los destinatarios ya se conocen de alguna manera, del ámbito del club, del colegio o de algún otro lado, y ya están establecidos los puentes que permiten que se sientan interpelados por estos pares.

¿Nos podés contar acerca de algunas de estas actividades ideadas por los jóvenes para la promoción de lectura?

Hubo un caso de un club de lectura conformado por chicas en el que surgió el interés por acercar la lectura a chicos y chicas refugiados. En el último tiempo, muchos refugiados están llegando a Alemania, y estas chicas organizaron una actividad en la que les leen en voz alta a chicos refugiados una vez por semana.

Otro ejemplo distinto es el del un club de lectura que estableció una cooperación con un club de fútbol. Desarrollaron una actividad de una tarde de lecturas de libros y una semana después hubo una actividad con un periodista deportivo que presentó su libro. Pero no fueron solo actividades de lectura sino que luego organizaron un campeonato de fútbol y se vio un encuentro entre ambos grupos reciproco en los dos ámbitos que no se hubiera podido dar de la misma manera si hubieran sido adultos.

El libro es un punto de partida y lo vinculamos con otras artes, con deportes o con medios de comunicación para que, como resultado de alguna de estas combinaciones, se produzca un encuentro positivo con el libro.

 Crédito: AKJ/Literanauten überall


Crédito: AKJ/Literanauten überall

Otra de las actividades del Círculo de Lectura Juvenil alemán tiene que ver con la formación de un jurado de jóvenes que otorga uno de los galardones del clásico Premio Alemán de Literatura Juvenil. ¿Qué tipos de libros suelen elegir los chicos en este jurado?

Este jurado juvenil suele elegir textos más bien realistas, historias que presentan algún tipo de problemáticas afines a la juventud y, en el último tiempo, se suman los temas más bien políticos, cuestiones vinculadas a los refugiados, las guerras, de violencia. Casi siempre se trata de obras de ficción. Uno de los libros más celebrados en el último tiempo fue “Train Kids” del autor alemán Dirk Reinhardt, que narra la huida desde América del Sur hacia Estados Unidos de chicos que fueron abandonados por sus madres que se fueron a trabajar a Estados Unidos y no volvieron. Entonces los chicos deciden ir en busca de sus madres. Es la historia de esta búsqueda y fue escrito por un periodista que se basó en experiencias auténticas e hizo entrevistas a estos “train kids” reales y sobre este material auténtico escribió una novela de ficción.

Otro ejemplo es el libro de de Erna Sassen que se llama “Esto no es un diario” (“Dit is geen dagboek“). Este libro describe una situación en la que hubo un suicidio en la familia y está narrado como especie de diario íntimo donde se va viendo cómo trata el hijo este tema del suicidio. Es un tema muy pesado y denso, pero el modo en el que está narrado, que es ligero pese a la temática y tiene algo de sarcasmo, hace que despierte interés en los chicos. Son obras que remiten a situaciones clásicas de problemáticas y preocupaciones de los jóvenes.

Crédito: AKJ/Literanauten überall

Crédito: AKJ/Literanauten überall

¿Qué recomendaría un moderador de lectura para armar estrategias de fomento desarrolladas por chicos para otros chicos?

En nuestro caso siempre se trata de cooperaciones entre espacios juveniles pre existentes. Hay algunos requisitos para nuestro programa y es que un club de lectura que ya exista establezca una cooperación con alguna otra institución, que puede ser una escuela, un centro juvenil o espacio de jóvenes. Y entre estas dos estructuras es que se da la cooperación. Lo ideal es que exista algún tipo de vínculo previo a través de alguno de sus integrantes, que se conozcan. Y la otra recomendación sería que el acercamiento surja de intereses particulares de los jóvenes. En este momento en Alemania se da que hay muchos jóvenes que les interesa trabajar con los refugiados y se aprovecha este interés para construir estos espacios de fomento de lectura.

 

¡Gracias Bettina por conversar con Latinlab!

También agradecemos a Natalia Laube y al Goethe-Institut Buenos Aires.

 

 

 Acerca de Bettina Neu

Bettina Neu (1979) estudió bibliología, literatura comparada y administración en la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, Alemania. Tras ganar experiencia en distintas posiciones del campo de la literatura infantil y juvenil, pasó por el área de programación de la Biblioteca Internacional de la Juventud en Múnich y fue lectora editorial en el sello dtv junior. Desde 2013 ocupa el cargo de coordinadora de proyectos en el Arbeitskreis für Jugendliteratur e.V. (Círculo de literatura juvenil). Allí es responsable de “Literanautas por todos lados. Un proyecto de jóvenes para jóvenes”. Además, Neu trabaja desde hace varios años en el campo de la promoción cultural, coordinando programas para escuelas.

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